Cuentos Disney el libro de la selva

Cuentos Disney el libro de la selva

Este cuento Disney se estrenó a finales de la década de los años 60 y tiene como peculiaridad principal el ser el último filme en el que participó activamente el señor Walt Disney. En esta ocasión se adaptó la novela de Rudyard Kipling, famoso novelista de origen indio que transmitió todo el colorido de la vida salvaje por medio de las palabras.

Este cuento inicia cuando Bagheera, una pantera negra y de buen corazón se encuentra a un cachorro humano dentro de una cesta de mimbre. En ese momento el felino comprende que si lo deja al pequeño abandonado a su suerte, es muy probable que perezca. Por ese motivo, decide llevárselo a unos amigos lobos para que cuiden de él. Cabe mencionar que los animales que interactúan con Mowgli (así llamaron el niño) hablan con total naturalidad a lo largo del cuento Disney.

Años más tarde los animales de la jungla se enteran de que Shere Kan, un feroz tigre de bengala, ha regresado a esos lares con el único fin de matar al “cachorro humano” para así evitar que éste se convierta en hombre y así aprenda a utilizar las armas de fuego.

Mientras tanto Bagheera es el encargado de conducirlo hasta la aldea del hombre, sitio en el que Mowgli estará seguro. Sin embargo, esta misión no será nada fácil ya que además de sortear algunos peligros, se toparán con el oso Baloo y el rey Louie personajes que aportan los momentos más chuscos e hilarantes de la película.

El 100% de los dibujos que vemos en pantalla fueron coloreados a mano y se creó una técnica especial para que la colorimetría fuera lo más apegada a los tonos reales que percibe el ojo humano.

Disney cambió algunas de las características de los personajes principales, para que la sucesión de hechos se hiciera de manera mucho más fluida y entendible por los más pequeños de la audiencia.

De su banda sonora son inolvidables canciones como: “Quiero ser como tú” o “Busca lo más vital”.

En la actualidad este clásico lo puedes encontrar en blue ray con imagen absolutamente restaurada.

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